viernes 15 de enero de 2010

Saudades

En diciembre me vencieron
la lluvia persistente
el aire helado
el envoltorio plomizo de las nubes amenazando con más agua
Pero me venció sobretodo tu frío.
Y las nubes ahora atraviesan mi garganta y se plantan bajo mis ojos como sombras rotas
Pasa el tiempo,
este y otros inviernos de frentes polares
de soles con lágrimas
de dulces flores de invierno posadas bajo tu ombligo
rojas hirientes bellas en su tristeza
saudades de madrugada
saudades tan negras como ese instante que se desdibuja antes que amanezca
eso y mi cuerpo vibrando bajo el arpa de tus dedos oníricos que me visitan
sin piedad
sin avisar
sin preguntar si pueden…cada noche especialmente fría, ahora ya de enero…

Cuando la nevada, yo me acuerdo de ese silencio
de ver gente y no escuchar nada
de la belleza y del frío
y de tu mismo silencio irreductible bajo los árboles desnudos
sobre las placas de hielo
en mi garganta
en mi frente
en mis mejillas
en mi cuello
callando siempre, tu brutal silencio